@Alejandro_Farace_
Difícil imaginar las palabras del título hace poco más de
una década, cuando el período de reconstrucción de los Chicago Bulls comenzaba,
propiciado por el retiro del mejor jugador de todos los tiempos, Michael
Jordan. Continuado con el alejamiento de sus otros dos pilares, Scottie Pippen
y el técnico Phil Jackson, se dispuso un desmantelamiento integral de la
escuadra como puntapié de un supuesto plan maestro que permitiría una renovación
total de la franquicia y tiempos de buen juego en un tiempo breve.
Nada más alejado de la realidad: quienes hemos seguido al
equipo conocemos las penas que hemos tenido que atravesar: plantillas con
jugadores de escaso renombre, transacciones impensadas tanto desde lo deportivo
como desde lo económico, y decisiones gerenciales incompetentes a todas luces
fueron los condimentos para el hundimiento total del equipo.
Afortunadamente, no hay mal (ni tampoco dirigente) que
dure mil años, y hacia mediados de la década anterior, los Bulls pudieron ver
la luz que tan esquiva les venía siendo.
A continuación, les damos un rápido repaso por los
últimos momentos turbulentos de los Bulls post MJ, que llamativamente comienza
y termina en temporadas de “lockout”.