Por Andy Hansen
En un partido donde el Real Madrid arranco ganando con un
gol tempranero de Karim Benzema, el conjunto catalán pudo remontar la historia
y darlo vuelta, con tantos de Alexis Sánchez, Xavi y
Fabregas, quedando empatado en la punta con el conjunto blanco, por lo
menos hasta que este juegue el partido que le queda.
El partido comenzó, no hubo tiempo para analizar nada
porque a los 22 segundos de juego Karim Benzema marcó el gol más rápido de
todos los clásicos debido a que la pelota llegó hasta Víctor Valdés
tras el pase de un compañero, el arquero sólo y sin nadie apretándolo le regaló
la pelota a Di María quien se la tocó a Özil para que rematara,
el rebote el quedó a Benzema quien definió al gol para abrir el
marcador. El desilusionante inicio del partido alentaba un nerviosismo por
parte de los pupilos de Josep Guardiola y presagiaba un victoria para los
madridistas.
El Barcelona buscó reaccionar y en el marco de esa
búsqueda Lionel Messi le robó un balón al defensor Sergio Ramos y encaró
en velocidad y quedó mano a mano con Iker Casillas, quien tuvo que desviar
el balón cruzado que lanzó el número 10 del Barça. En ese instante, el
Barcelona encontró su espacio dentro del campo para desarrollar su juego de
toque y balón en profundidad hacia los lados, con el defensor brasileño Dani
Alves creando peligro en la banda derecha y el atacante chileno Alexis Sánchez haciendo
daño en la izquierda.
En un terreno de juego húmedo por la incesante lluvia que
caía en la capital española, los madridistas siguieron presionando arriba para
provocar malos pases rivales. Y con éxito. En una nueva falla de la defensa
visitante, Benzema habilitó a Cristiano Ronaldo, quien todavía no había
aparecido en el encuentro, para rematar al arco en el minuto 24, pero la pelota
salió afuera. A los 29 minutos Messi robó la pelota en el medio del campo
iniciando una jugada personal que terminó dando una asistencia a Alexis Sánchez
para que cruzara el balón sin opción alguna para Casillas, logrando así empatar
el encuentro.
Con el empate a un tanto, ambos equipos mantuvieron su
táctica, uno de seguir tocando el balón y los otros presionando arriba, hasta
el final de la primera parte.
En el segundo tiempo el Barcelona fue mucho mejor. Pep
Guardiola dejó su sello. Alexis actuó de falso delantero centro. Y Cesc se echó
a la izquierda. No pudo nunca desactivar Mourinho esa jugada de ajedrez de Pep.
En el minuto 54, el partido se inclinó hacia los 'blaugrana' cuando Xavi Hernández,
quien cumplió su 600º partido de liga, remató al arco, la pelota se desvió en
Marcelo y descolocó a Casillas entrando suavemente contra el poste.
El golpe de efecto
obligó al entrenador portugués José Mourinho a sustituir al alemán Mesut Oezil
por el brasileño Kaká y al francés Lass Diarra por el alemán Sami Khedira, sin
mayor éxito. Ante esta situación el Barcelona sentenció el encuentro en un
centro fantástico del brasileño Dani Alves que terminó con un impecable
cabezazo de Cesc Fábregas, ante la impotencia de Casillas en el minuto 65.
Con el enfado de Alonso y Ramos, el Real Madrid intentó
mejorar la cara volcándose hacia el ataque, que se vio reforzada con la entrada
del argentino Gonzalo Higuaín por su compatriota Ángel Di María. Pero, sus
esfuerzos resultaron vanos. Pep Guardiola, en cambio, confió en sus jugadores
hasta falta de diez minutos, cuando realizó el primer cambio de Fábregas por el
maliense Seydou Keita.
Una vez más, los discípulos de Mourinho acabaron
superados por un rival que estuvo brillante en todas las facetas del juego y
que se mostró paciente en todo momento, a pesar de haber comenzado en desventaja.








Terrible error el de Valdés en el Primer gol ..
ResponderEliminarBuen artículo.