Universidad de Chile consiguió un valioso empate 1 a
1 en su visita al Vasco da Gama brasileño, que acerca mucho al cuadro
santiaguino a la final de la Copa Sudamericana.
Los minutos iniciales fueron muy abiertos, con dos equipos que proponían juego, buscaban con decisión el ataque y creaban ocasiones en ambas porterías, el Vasco por medio de la potencia de Juninho Pernambucano y Universidad, sobre todo con la velocidad de Vargas.
Los minutos iniciales fueron muy abiertos, con dos equipos que proponían juego, buscaban con decisión el ataque y creaban ocasiones en ambas porterías, el Vasco por medio de la potencia de Juninho Pernambucano y Universidad, sobre todo con la velocidad de Vargas.
Promediando la primera etapa el Vasco da Gama ahogó a la U con un fútbol muy
ofensivo basado en las constantes triangulaciones de Felipe, Allan y Bernardo
en el mediocampo, las cuales propiciaron las primeras ocasiones claras, como un
zapatazo de Elton que se estrelló en el larguero.
El gol llegó pasada la media hora, cuando Bernardo tomó
en el área un rebote de la defensa chilena y fusiló al arquero Johnny Herrera
con un tiro cruzado a la media vuelta.
Tras el gol la U se repuso al mismo tiempo que el Vasco bajó
el ritmo que había imprimido hasta ese momento, en la que, tal vez, fue la
mejor media hora de juego que ha mostrado el equipo brasileño a lo largo de la Copa.
El equipo chileno comenzó el segundo tiempo con buen juego
y puso en apuros en varios momentos a la zaga brasileña, cada vez más replegada
sobre su área. El equipo chileno atacaba principalmente por medio de Eduardo
Vargas, que trazaba diagonales desde ambos flancos, y de los tiros a media
distancia de Matías Rodríguez y Marcelo Díaz, que contuvo el arquero Fernando
Prass. En el mejor momento de los chilenos llegó el gol del empate, que
materializó de cabeza Osvaldo González tras un tiro libre de Marcelo Díaz
teledirigido al centro del área.
El tanto del empate le sentó al Vasco como una cachetada
para despertar del letargo en el que le había metido forzosamente el
Universidad. Alecsandro, en una jugada individual, y un tiro libre de Juninho
Pernambucano crearon incertidumbre en el área defendida por Johnny Herrera, que
había pasado casi toda la segunda parte de espectador privilegiado.
Con este empate el equipo chileno conservó su condición
de invicto y volvió a dar una lección de fútbol vivo, directo, sin tapujos,
aunque en la primera parte mostró su cara más vulnerable, ante un adversario
que también quiso el dominio del balón.






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