martes, 21 de febrero de 2012


@Elio_Areguati_Martinez_


En la quinta fecha de este Argentino B, Textil Mandiyú volvió a perder y quedó muy comprometido en el último lugar de la tabla de los promedios. A los 43 minutos fue expulsado el golero Ariel Ramírez y el partido definitivamente cambió.





Textil Mandiyú se hunde en la tabla de los promedios, es la horrorosa sensación que enmarca en resumen la imagen final del partido que ayer perdiera en la capital misionera nuestro equipo, recientemente apodado por el periodismo capitalino “el tricolor”.
El partido había arrancado parejo, con Guaraní intentando generar espacios para que sus volantes creativos conecten con la ofensiva. Y en verdad, esto sólo quedó en intenciones, ya que más allá de un desborde que termina en gol, finalmente anulado, sólo generó dos situaciones de gol en el arco de Ariel Santiago Ramírez. De a poco, el conjunto correntino con mucha disciplina táctica - un sello identificador del nuevo entrenador-, fue absorbiendo los intentos del local y pudo gestar buenos contragolpes con la recuperación del balón por medio de sus centrales que ganaban en el anticipo, y que cuando no la “bartoleaban” y salían con sus carrileros tenían espacios a contrapierna del rival.




Así se vino un desborde de Carlos Fragata, muy obstinado en pedir infracciones al árbitro, que por poco no pudo ser conectado por Hugo Troche. Antes había anunciado el delantero misionero con un remate desviado al palo del arquero tras un buen saque de arco ejecutado por Ramírez, ganándole con velocidad la espalda a su marcador y luego aguantando bien la embestida del rival.
 El mediocampo de Guaraní empezó a cortar con faltas estos contrataques y generaron una serie de pelotas paradas, un tiro libre y dos córneres que echaron luz a la carencia aérea que hoy cuenta el Albo.
Hasta que en un quedo del lateral derecho de Textil la ofensiva guaranítica tuvo un mano a mano que obligó la salida desesperada del guardametas caacateño, que ante el globo que  intentó el atacante sobre su salida, tuvo que anular la jugada cortando con la mano. La posición del arquero fue discutida en cuanto a la aplicación de la interpretación arbitral, de jugada de “último recurso/último hombre”. Arrojando así por el piso la anunciada expulsión del golero, las chances del equipo visitante.




 En medio de todo, y ante el gesto del árbitro de sacar del bolsillo trasero la tarjeta a aplicar, generó el tumulto de jugadores de camiseta verde para impedir algo que, a esa altura, ya era cosa juzgada. Se sucedieron ir y venir de jugadores, locales y visitante, consulta en privacidad del referee con el lineman, interrumpida por el nerviosismo de los jugadores de Textil Mandiyú. Tanta confusión trajo aparejada que resuelto ello, con roja de expulsión a Ramírez, que tanto el árbitro como el juez de línea se olvidaron de percatarse del cambio inmediato y obligado que debía gestar el banco correntino.



El desenlace y la contundencia del local.


El segundo tiempo no fue nada más que algo que la expulsión presagiaba, Guaraní se vino arriba y empezó a lateralizar la pelota en media cancha hasta generar por superioridad numérica los espacios para superar el medio correntino. Altamirano está volviendo a recuperar presencia y quite en el mediocampo, si hasta tuvo una jugada que pedía remate desde afuera del área, algo que a mi entender no se dio, por la seguidilla de sinsabores y desconfianza que trae la mala campaña algodonero.
Tampoco tuvieron un buen segundo tiempo VALENZUELA y Mayco OCHOA, ya que siempre tuvo que impedir la progresión de la jugada con mucho espacio a cubrir y con un acertado cambio propiciado por Telmo Gómez. La inclusión de OSTROWOSKI, aparte de pesar en el tanteador, marcó dos goles, se hizo sentir en velocidad, gambeta y desbordes incontrolables para la improvisada línea de tres defensores que esgrimió JARQUE. 
Era a suerte o verdad, luego del primer gol de Guaraní, había que sumar compañía ofensiva para Troche, que se debatió con coraje en soledad, pudiendo llevar peligro al arco rival, mediante un remate de media distancia de VELÁRDEZ que en dos tiempos despejó PONZIO evitando el empate.



Pero, seamos ordenados y veamos como se gestó el primer gol de Guaraní, desborde de OSTROWOSKI, cambio de frente y centro al corazón del área para que JUAREZ la baje en forma poco ortodoxa, a mi me queda la duda si la bajó con la mano, para que el gestor del ataque defina a metros de la línea de sentencia en el palo donde arrancara la jugada.
Guaraní tuvo otras dos claritas, un centro de OSTROWOSKI “rematado” de cabeza por JUAREZ que por esta intención de imprimirle fuerza al cabezazo, desvió el tiro sobre el horizontal tras picar en el suelo. Y luego BARINAGA tuvo otra en ese palo, el derecho de ROUGIER, que estrelló en el primero cuando la jugada pedía definición al segundo palo.
Después se vino BARINAGA, con todo el espacio y el tiempo para elegir y despachar un furibundo remate que sentenció el dos a cero y la reacción del Albo. En esa jugada la infértil salida de “Tito” VALENZUELA, arrojándose al piso le abrió el corredor de fusilamiento a ese enorme ejecutor que es BARINAGA.
Lo demás era terminar decorosamente el partido, volvió a ganarle OSTROWOSKI  a OCHOA, y de nuevo en similar jugada, volvió a anotar. Hasta que por fin Mayco, se decidió a cortarlo de una, con una infracción un poco violenta, no por intención sino más por extemporaneidad, poniéndole un poco de oxígeno a su lateral ahogado por el ataque local.
Así discurrieron los minutos hasta el cierre del partido. Habrá que reponerse muchachos que la victoria de local traerá calma y confianza a un plantel al que además de la derrota deberá asumir la ausencia de su referente, capitán y golero Ariel Santiago Ramírez.
La parcialidad correntina acompañará en las buenas y en las malas como expresa la canción tribunera…   

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