lunes, 13 de febrero de 2012


@Walter_Barrios_

Para lo que sería el debut durante este 2012, como local, despertaba el partido. El antecedente del empate como visitante ante Sportivo Patria trajo esperanzas de un buen arranque. Aunque, como siempre,  descreídos del presente dirigencial, los hinchas se acercaron a alentar en esta tarde calurosa al primer equipo de Textil Mandiyú.



El planteo táctico previo, hablaba de cambios obligados por la suspensión que debía purgar el volante correntino Fernando González, habida cuenta de su expulsión en el partido en la provincia de Formosa. El técnico movería la plantilla, con muy escuetas variantes para proponer, de este corto plantel reducido por otro de los arbitrarios recortes de su presidente. Era mover un lateral a cuarto volante, ese puesto que ahora denominan carrilero, la inclusión de otro marcador lateral en el once titular y el enroque de un mediocampista de marca asignado a la función de armar juego, de oficiar de enlace con la delantera también dibujada ya que uno de los dos atacantes juega habitualmente de enganche. Compleja explicación táctica.

Parece que esto mismo reflejó el equipo en el campo de juego, pues el primer tiempo el equipo local estuvo perdido, falto de distancia y dejando siempre espacios por cubrir, lo que le permitió a los volantes de Sarmiento hacerse del balón y a partir de este quedo llevar riesgo al arco de Ramírez. No se habían acomodado aun cuando Troche recibiendo en el vértice del área mayor remató bajo moviendo la parte externa de la red. A la postre éste resultó ser la única jugada de ataque del conjunto local. En un córner le quedó al seis del albo que en una poco ortodoxa chilena remató por sobre el horizontal.

Después, con el correr de los minutos fue acentuándose el desorden táctico del equipo local, debido al repliegue de Carlos Fragata, que pese a haber sido reprobado por la hinchada, fue el único jugador de casaca verde que le dio un destino cierto a la pelota, fue quien intentó siempre el pase claro, superando la línea media aurirroja. Se notó mucho que no siente el puesto de atacante, ya que al bajar a pedir juego hacia media cancha dejaba aislado en la ofensiva a Troche.



ENORME DESAZÓN

La falta de oficio también se notó en una jugada neta de ataque a favor del Decano que tuvo que ser cortada con un cierre de banda a banda realizado por Valenzuela, cruzándose por detrás de los centrales hacia el lateral izquierdo, para apagar el incendio que traía el desborde decano.

Nuevamente evidenciamos el quedo al no despejar el balón del córner, para dejársela servida al ejecutante que envió un centro preciso al segundo palo que fue mejor cabeceado abajo al palo derecho de Ramírez que no pudo impedir la caída de su arco.

Estaba en otra sintonía Textil Mandiyú, con Velárdez fuera del circuito que insinuaban Troche y Fragata por tres cuartos de campo en la derecha, los marcadores laterales sin despliegue ni proyección, el mediocampista central empezó a captar los rechazos y despejes de la zaga correntina y le daba destino claro a las bandas, generando cada proyección zozobra pronunciada.


Hugo Heber Troche, estuvo muy individualista, no hace falta que demuestre sus condiciones de hábil gambeteador, quien conoce esta división sabe de sus dotes futbolísticas, además carecía de un centrodelantero que lo libere de la marca férrea de los centrales sarmientistas. Cuando ingresó Riedmaier, ya el desorden cubría al equipo local, y más aún luego de un buen remate, que para desgracia de Ramírez, se desvía en un defensor para cambiar su trayectoria para terminar nefastamente en la red. Infortunado para las esperanzas  textiles, festejado y anhelado por la parcialidad chaqueña que ansiaba este triunfo, al punto de ser motivo de permanencia de la actual dirigencia técnica de Capitano.

Un buen cambio de frente generó un penal a favor por el cruce a destiempo del dos visitante, que Troche trocó por festejo.

Después Troche tuvo tres claritas, un cabezazo apenas desviado sobre el palo izquierdo del guardametas visitante, un remate claro de derecha, combado y abajo sobre el mismo palo que tras enorme tapada el golero evita el empate. Hubo un disparo de media distancia de Troche que picó abajo, a la derecha que Alejandro Saucedo también tapó.


Pero como se presagiaba, era más cercano el tercero de Sarmiento que el segundo textil, y en un embate del buen mediocampista derecho, cuyo ir y venir por esa banda y su similitud física me hizo acordar al mejor Vasco Arruabarrena, dilapidó y sello en goleada el resultado a favor del visitante. Buen desborde y centro para el enganche decano, que toda la tarde encontró espacios tras la línea media de los textiles, que con todo el oficio esperó el desesperado cierre de su marcador, sacándoselo de encima con un enganche, para ceder de nuevo al lugar desde donde provino el centro, y Brizuela, que había ingresado pocos minutos antes definió a contrapierna de Ariel Ramírez.

Ya no quedaba tiempo para más, incluso era oportuno que el árbitro cierre esta jornada, pues arreciaba una expulsión de alguno que otro jugador de casaca verde cuadriculada que ofuscado por la impotencia de la derrota hubiera ocurrido.

En la platea, ante la llamativa presencia de Néstor Jarque se comentaba: ¡Ni vos Flaco nos salvás de ésta! Despertando curiosidad su presencia ante rumores de dimisión del Chango Cravero. Que finalmente se conocieron al arribar este cronista a la ciudad de Alvear.

El Flaco Jarque, nuevo técnico del equipo

Otro dato aparte, el grupo de jugadores parece dividido, como se vio en el partido. Ojalá sea sólo un mal presentimiento de este cronista que a veces se ciega por su enfebrecido fanatismo.





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