@Andy_Hansen_
La ciudad egipcia de Port Said, vivió el día miercoles, probablemente la mayor tragedia de su historia futbolística en el país. Alrededor de 73 personas murieron y más de 300 han resultado heridas, según el último balance hospitalario otorgado a la prensa, tras los graves disturbios registrados al término de un partido en dicha ciudad al noreste de Egipto.
Seguidores del equipo local Al Masri invadieron el campo tras derrotar 3-1 al Al Ahli, el equipo visitante, que sufría su primera derrota de la temporada en la Premier League de Egipto.
Un funcionario de seguridad entrevistado por la cadena de televisión catarí Al Yazira afirmó que los hinchas persiguieron a los seguidores del equipo rival y los arrinconaron dentro y fuera del estadio, lanzando piedras y botellas contra ellos. Algunas de las zonas hacia donde los empujaron fueron incendiadas. La mayoría de las víctimas murieron de asfixia o lesiones a la cabeza. Los futbolistas del Al Ahli quedaron atrapados en el vestuario con sus seguidores.
Un funcionario de seguridad dijo que los aficionados persiguieron a los jugadores, lanzando piedras y botellas contra ellos. “Las fuerzas de seguridad nos han abandonado, no nos han protegido”, relató uno de los jugadores del Al Masry, Mohamed Abou-Treika, en una llamada a la televisión del equipo. “Un seguidor acaba de morir en el vestuario, delante mio”, dijo conmocionado.
Hosam Mohamed Mustafa, un hincha que se encontraba en el estadio presenciando el partido, manifestó que antes del partido el ambiente era "bueno", pero que, cada vez que el Al Masri marcaba un gol, se producía una invasión de campo de los hinchas locales.
Rawya Rageh, cronista de la cadena Al Jazeera, aseguró que la ausencia de fuerzas policiales en los espectáculos deportivos es cada vez más notoria en Egipto, mientras que un corresponsal de la BBC afirmó que los hinchas tenían cuchillos dentro del estadio y que la falta de seguridad contribuyó para esta tragedia.





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