martes, 31 de enero de 2012

@Ariel_Carluccio_

Está a la vista de los resultados que el balance de estos dos superclásicos es malo para River, pero en realidad, perdió bastante más. Almeyda demostró ser valiente y corajudo, pero eso también trae sus riesgos. Siempre dijo que iba a poner suplentes para el segundo partido, tan cercano al retorno de la competencia oficial. Pero igual que el Chori adentro de la cancha se dejó llevar por el hincha que tiene adentro sin medir las consecuencias. Consecuencias físicas, futbolísticas, mediáticas y de todo tipo de índole.



El hecho de haber jugado con lo mejor que tenía en el segundo partido, le desnudó al mundo sus falencias fubolísticas exponenciadas al máximo por el provecho que le sacó el campeón del futbol argentino. El juego de este River es a pedir de este Boca y esto puede ser claramente interpretado, y sin lugar a dudas lo será, por el resto de los técnicos de la B Nacional.

Para quien haya seguido la campaña de River en estos seis meses las cosas que se vieron en estos dos partidos no pueden ser novedad. Por eso me resisto a pensar que para el Pelado si lo fueron y eso es lo que me hace pensar que su decisión fue tomada desde lo emocional. Que César Gonzalez no es el Chori ya se sabe. Tampoco sorprende que River sin Ocampos por la izquierda no sale nunca. Es que Sanchez lo hace tan bien por la derecha que deja en evidencia el otro costado. Que JM Díaz es un discreto marcador de punta, sin dominio de pelota, sin sorpresa y sin proyección, que rara vez pasa la mitad de cancha tampoco puede sorprender a nadie. Que te hayan hecho el mismo gol en dos partidos…Tampoco te puede sorprender. Muchos le pegan a Abecasis que tarda en volver, pero el partido pasado era Vella y fue igual. No se trata de nombres, es una cuestión de funcionamiento defensivo que tendrá que corregir rápido si no quiere que lo duerman antes. Y también para no dejar expuesto al pibe Funes Mori que demostró tener condiciones y no sería justo evaluarlo en sus dos primeros partidos contra Boca, y precisamente en este momento histórico para River. Sería interesante también ver si Vega puede salir a cortar algún centro cada tanto.



Hasta de la lesión de Trezeguet le van a echar la culpa a Almeyda. Ni siquiera el mejor médico del mundo podría haber predicho lo que pasó, incluso cualquiera hubiera dado el visto bueno para que jugara. Si era necesario o no ponerlo, no pasa por ahí el tema. Necesidad es otra cosa. Por qué no lo iba a poner? Si venía entrenando bien y vino para jugar, que juegue. En 5 días empieza un campeonato de veinte fechas, una por semana. Si realmente su deterioro físico no le permite aguantar diez minutos de partido, da lo mismo enterarse ahora o en la quinta fecha. De todas maneras, tampoco da para sacar ninguna conclusión. Se lesionó y punto.



Deberíamos suponer que algunas de las varias cosas que pasaron en estos dos partidos para River no se van a volver a repetir. Quiero imaginar que Carlos Arano NO va ser el responsable de patear los tiros libres, porque menos quiero creer que va a jugar de titular. Por el otro lado, literalmente hablando, el Tano Vella puede ingresar eventualmente cuando sea necesario, pero no más que eso. Se cansa de tirar centros sin criterio, tal como el ñato que trata de embocar la pelotita en el programa de Marley.



A pesar de todo, River es un equipo que propone fútbol. Trata de jugar prolijo, triangula, intenta generar espacios, intenta no rifar la pelota. Todas buenas intenciones que no siempre se concretan, pero están ahí. Ver a este River da espectáculo, para bien o para mal. Salen partidos abiertos, con situaciones de gol de los dos lados. Salen partidos de fútbol.

Lamentablemente, se habla de las carencias de River y no de las virtudes del Boca. Virtudes que vienen desde el amarretismo futbolístico más encarnizado de la Argentina. Boca no propone nada. Aprovecha los errores ajenos y te liquida. No sabe lo que es ir a buscar un partido, nunca se obliga a nada. Estoy ansioso por ver como va a jugar en la Copa, con Silva, Riquelme y la obligación de ganar. ¿Pero desde que lugar uno se atreve a discutir? ¿A que pedestal nos subimos todos para poner en duda el momento del equipo de Falcioni? No dejemos pasar que muchos de los equipos del fútbol argentino juegan a esto, a esperar y contraatacar. A ahogarte en tu propia mugre. Y no a todos, mejor dicho, a ninguno, le sale como le sale a Boca y eso también es muy meritorio.



Almeyda tiene que volver a ponerse en su lugar de técnico y conductor de grupo, y ser él quien calme las aguas de sus jugadores. Incluso aún acallando sus propios sentimientos. No puede envalentonarse por la ganas de sus dirigidos y exponerlos de esta manera. Como hombre sabio que lo considero, habrá tomado nota y se ocupará de no repetir el error. Por su bien y el de River que no sea demasiado tarde.
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