En el tiempo de descuento, con un penal polémico, Vélez
Sarsfield superó a Independiente Santa Fe de Colombia por 3 a 2 y se clasificó
para las semifinales; ganaba 2 a 0, jugaba muy bien, pero luego perdió la brújula
y sufrió demasiado.
El equipo de Ricardo Gareca jugó un primer tiempo de gran
nivel, a la altura de aquellos a los que tenía acostumbrados a sus hinchas en el
semestre pasado. Agresivo para presionar, preciso y dinámico con el balón, el
Vélez no dejó hacer nada al Independiente Santa Fe, cuyos jugadores se
limitaron a correr a sus rivales siempre desde atrás.
Una buena combinación entre Augusto Fernández y David
Ramírez terminó con un remate de este jugador que dio en el larguero y Franco
recogió el rebote para anotar, de cabeza, el merecido 1 a 0 parcial a los 7
minutos.
Más allá de los intentos del solitario punta Óscar Rodas
y de la voluntad para pedir el balón y jugar del argentino Omar Pérez, los de
Wilson Gutiérrez se mostraban como un equipo parsimonioso y muy liviano. Por
eso no extrañó que el último campeón del fútbol argentino aumentara las cifras
por medio de Franco, quien a los 19 minutos definió con un remate medido al
primer palo tras una notable habilitación de taco del 'Burrito' Martínez.
Vélez jugaba a voluntad conducido por el Mago Ramírez,
con algunos chispazos de Canteros y, sobre todo, con la magia del Burrito
Martínez, y pudo haberse ido al descanso con algún gol más en sus alforjas de
no ser por las buenas respuestas de Camilo Vargas ante intentos de Franco y de Canteros.
Cuando todo el mundo vaticinaba el tercer gol del
conjunto velezano, llegó la gran reacción del Independiente, con Copete y Juan
Carlos Quintero como abanderados. Copete descontó a los 46 minutos aprovechando
un descuido en la última línea y definió con un zurdazo bajo, casi lo empata a
los 48 y a los 58, y un rato después se escapó por la derecha, beneficiado por
la tardía reacción de Cubero y Ortiz y encaró a Barovero. El arquero, en
velocidad, cometió penal, inexplicable en tiempo y forma. El Pelado Pérez, que
vivió unas últimas horas especiales por el fallecimiento de su abuelo en un
accidente de tránsito, selló el 2 a 2, entre lágrimas.
Vélez se quedó sin reacción, Gareca comenzó a meter
cambios desesperados y el equipo de Bogotá mostró su mejor cara de toda la
noche, con Quintero como patrón en el medio, un imparable Copete y el resto
comprometido con el partido. Vélez buscaba desde todas las vías, pero no tuvo
ni uno de los argumentos que expuso, apenas, unos minutos antes, hasta que
apareció Augusto Fernández, tomó el balón, fue tocado por Galván Rey, se cayó
en el área y el árbitro Enrique Osses cobró penal. Era el final, se acababa la
serie, el Burrito Martínez tomó la pelota y lo definió. Fue 3 a 2, fue la
clasificación, en una noche de emociones fuertes.







0 comentarios:
Publicar un comentario