lunes, 7 de noviembre de 2011


Pese a desperdiciar un penal en el primer tiempo, el conjunto xeneize volvió a dejar una buena imagen en la igualdad 0-0 con Vélez; sólido y con un recambio confiable, enfila al título.
 
 
 
Si bien la distancia que le llevaba a Racing de 10 puntos se achicó a 8, Boca no se lamenta por el empate ante Vélez debido a la envergadura del rival, porque sigue estando invicto, por la solidez demostrada y porque los recambios no defraudaron.
Muchos podían pensar que el puntero llegaría a la cancha de Vélez con intenciones de firmar de movida el empate, pero no fue así. Boca duplicó en aproximaciones a su rival, que en los últimos partidos se caracterizó por hacerse fuerte como local y arrinconar con triangulaciones y jugadas de peligro hasta al adversario más complicado. Con Boca no pudo. 
 
 
 
Pese al 0 a 0, el equipo de Falcioni fue el que siempre estuvo más cerca del triunfo. Salvo un periodo de diez minutos en el segundo tiempo, donde el local empujó con más ganas que claridad, los xeneizes fueron dueños de las acciones de principio a fin, contando con la situación más clara de la tarde: en el minuto 34 “Poroto” Cubero le hace falta en el área a Sergio Araujo, quien metros antes se había llevado la pelota con la mano. Héctor Baldassi cobra penal. El encargado de patearlo fue Rolando Schiavi, quien cumplía 200 partidos con la camiseta auriazul, y quien suele tener al “Fortín” como destinatario predilecto de sus goles. Pero la definición desde los 11 metros fue demasiado anunciada, y Montoya la atajó con los pies.
A los 40 minutos del segundo tiempo Clemente Rodríguez casi convierte pisando el área chica de Montoya. El arquero, por el penal desviado y el mano a mano sacado a Mouche, fue la figura del partido. Por eso, tomando como referencia su juego, puede que decirse que Boca dejó dos puntos en Liniers, pero está claro que si mantiene este nivel y esta regularidad, difícilmente se le escape el título. Cuando los rivales sacan cuentas, observan el fixture y piensan: "ahí puede perder", el líder los deja con las ganas. Justo ahora deberá jugar con Racing (dentro de 15 días), en una de las últimas pruebas de fuego que le quedará por afrontar. Pero si no es vencido en esa confrontación entre primero y segundo... 
 
 
Como ya había sucedido antes, Boca (pese a las ausencias) volvió a reducir a su rival a su mínima expresión. Ahora fue el turno de Vélez, que casi no le generó peligro. Apenas un par de remates de Bella y un cabezazo de Rescaldani. Boca fue más y tuvo entre los destacados a Araujo, con oficio para ganar pelotas con el pie, el pecho o la cabeza, y transformar un ataque común en uno peligroso Además del invicto de 24 partidos, también es un indicador del momento de Boca. 
 
  
 

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